Una conversación: te preguntamos cómo atienden hoy, sin pedir acceso a nada. Te vas con un documento: cuántas consultas quedan sin responder y qué haría el agente.
Dos reuniones para entender cómo atienden hoy. Armamos tu tarifario en una planilla con vos. El agente arranca en un canal y tu equipo lo ve trabajar desde la bandeja. Medimos el antes y el después. Al final, un informe con los números de tu agencia.
Todos los canales, los seguimientos, las campañas, la facturación. Capacitación de tu equipo: una hora, en la bandeja real.
Cada lunes un correo con los números. Una reunión al mes para ajustar el tarifario, las reglas y lo que el agente no supo responder. Tiempo de respuesta escrito. Incidentes detectados por alerta, no por tu llamado.
Te quedás con la instalación funcionando, con tus datos y con el informe. Está en el contrato.